Por cada litro por segundo que extrae la Administración Directa de Obras y Servicios de Agua Potable y Alcantarillado para la Ciudad de Oaxaca (ADOSAPACO), medio litro es extraído por empresas que reparten agua en pipas.
La estimación realizada por el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), indica que diariamente son extraídos de fuentes superficiales y subterráneas al menos 800 litros por segundo, mientras que la recarga es mucho menor porque el vital líquido escapa por las coladeras.
La sobreexplotación es alarmante, señaló el director general del INSO, Juan José Consejo Dueñas, al destacar que no se tiene un proyecto de recarga de mantos freáticos para regresar el agua al subsuelo.
Además, la sobre explotación realizada a través de pipas clandestinas en pozos con gran profundidad, ponen en riesgo la salud de los usuarios por la presencia de fierro y manganeso.
La problemática de la sobre explotación se origina porque no hay un control del número real de pipas y de pozos en Oaxaca, además de que las autorizaciones extendidas por la Conagua no siempre son respetadas, señaló Consejo Dueñas.
Aseguró que la Conagua tampoco tiene un control sobre el volumen de extracción.
De acuerdo con el INSO el agua que consumen los oaxaqueños, unos 150 litros por segundo se obtienen a través de los manantiales de Huayapan y San Felipe, y 350 litros por segundo de los 40 pozos perforados.
En total son aproximadamente 500 litros por segundo de los que dispone la ADOSAPACO, dependiendo de la temporada.
Mientras que, las empresas de venta de pipas de agua llegan a extraer unos 150 litros por segundo de pozos ubicados en la zona conurbada.
Más otros 150 litros por segundo extraídos por particulares para uso doméstico o comercial (sin permiso). En total 300 litros por segundo.
Casi todas las fuentes de agua, excepto la de los manantiales, vienen del subsuelo a poca profundidad. El manto freático que está a 15 metros y se extiende a 40 de profundidad es el que está siendo sobreexplotado.
Años atrás el agua en Valle Central se podía encontrar a 4 metros de profundidad, actualmente está a 20 metros de profundidad.
"Estamos sacando agua de más, estamos chupando agua y no se está filtrando la que se requiere para equilibrar".
La ciudad perdió la capacidad de filtrar agua por la capa de cemento y concreto, que conduce la precipitación pluvial al drenaje.
Las cifras
- 570 pipas registradas en el censo de la Secretaría de Salud de Oaxaca
- 327 pipas operan en la capital
(Citlali López)