Pobreza e inseguridad, son los dos grandes problemas que aquejan al campo oaxaqueño, por una parte insumos altos que reducen aún más el margen de ganancia, cuando los productos se venden a tan bajo precio en el mercado; por otra parte aquellos productores que logran alguna solvencia económica ahora están amenazados por la delincuencia.
Al cumplirse ayer 10 de abril un año más del asesinato de Emiliano Zapata Salazar, jefe del Ejército Liberador del Sur, las condiciones del campo a lo largo del país no distan mucho de aquellas que provocaron la rebeldía del campesinado en la zona central y norte de México, en una época donde el grueso de la población se ubicaba en el sector rural.
Actualmente la relación es inversa y para 2010 la población rural de México representa tan sólo el 21.97 por ciento.
La crisis alimentaria que se vive, obedece a que las autoridades en todos los sectores, han tenido en el olvido al campo, aseguró el secretario general de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas de Oaxaca (COCO), Donato Quiroz Cortés, mientras declaraba que las autoridades que atienden al campo mienten cuando hablan de la producción de granos básicos de calidad.
En este sentido, exhortó a los funcionarios de la Sagarpa de quienes, dijo, deben dejar de operar desde el escritorio y meterse a las zonas rurales para recorrer los campos de cultivo, porque hasta ahora únicamente dan a conocer los reportes de personal que nunca hace acto de presencia en las zonas siniestradas, pues el aumento de los precios se va a reflejar muy pronto en las plazas públicas donde el maíz criollo va a superar la barrera de los 6 pesos por kilogramo.
Ante ello, consideró un panorama “no favorable”, pues ya se tiene la crisis alimentaria en la entidad, la cual se va a agudizar en Oaxaca durante el 2011 ya que tan sólo en Valles Centrales la producción de básicos tendrá una caída de más del 70 por ciento.
A su vez, expresó que la crisis del campo va a incrementar también la migración, pues los paisanos saldrán de sus tierras para buscarle por otros lados. “Esto ocurrirá principalmente en la Mixteca Baja, por ello demandó la aplicación de políticas públicas que eviten la proliferación de pueblos fantasmas ya que estos, aseguró, alientan a la desolación de los campos y cultivos.
Altos insumos, bajos precios de venta
A decir de los líderes de organizaciones campesinas hay una gran distancia entre aquellos que logran producir de forma industrial frente al grueso de los campesinos que ni siquiera tienen capacidad financiera para adquirir los insumos que se requieren para la producción
Asimismo consideran que el principal problema que deben enfrentar como campesinos es el alza en el precio de los fertilizantes, la gasolina y el diesel han tenido efectos negativos para los productores.
A este punto se suman la falta de opciones de créditos que hay para los campesinos, a la vez que el intermediarismo absorbe las ganancias que requiere el sector para poder sobrevivir. Por tal razón afirma que es necesario que vuelva a conformarse una empresa paraestatal que pueda romper con esa situación. (DESPERTAR)