El coordinador regional de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Forestal (SEDAF) en la Mixteca, Roosevelt Santiago Gracida, informó que familias mixtecas dedicadas a la siembra de maíz y frijol, viven una situación económica más precaria, principalmente en las zonas secas, en donde la ausencia de lluvias impide el aprovechamiento de tierras para lograr granos de gran calidad.
Comentó que los municipios más afectados en el abasto de granos básicos a través del autoconsumo se concentran en la zona de Chazumba, en donde los suelos son áridos y las cosechas de maíz son mínimas, lo que se afectó todavía más con el pasado temporal por las lluvias en exceso que arrasaron con las cosechas, dejándolos sin abasto de maíz y frijol.
Dijo que según los datos recabados de las afectaciones causadas el año pasado, en la Mixteca existe un desabasto de maíz de siete mil toneladas, las cuales representan el 3.5 por ciento del déficit de toda la entidad; en tanto que de maíz para este año faltarán dos mil tonelada que se perdieron en el pasado temporal, los cuales representan el 10 por ciento del desabasto estatal.
Santiago Gracida indicó que debido a esta situación las familias mixtecas se ven en la necesidad de comprar el maíz en las tiendas Diconsa, pero más de lo habitual, “esto es preocupante, porque las familias son pobres, no hay ingresos en sus comunidades, entonces de donde van a sacar para sobrevivir, si con las cosechas sobrevivían parte del año, porque tampoco producen en grandes cantidades”, señaló.
Finalmente agregó que es necesario retomar la producción de maíz criollo, debido a que tiene más resistencia ante la naturaleza, pues ha prevalecido durante décadas, esto luego de que existe el riesgo de que se siembren en la región maíz transgénico. (Adriana Ramos/IGABE)